sábado, 28 de marzo de 2009

Memoria de un Lunático

Evitar a nuestros enemigos es común debido a que no queremos estar con quienes aborrecemos. Odio a esa persona y la detesto tanto que termino por corromper mi plenitud; sin poder alejarme solo puedo terminar sufriendo y maldiciendo cada vez más, sin poder hacer nada, sin poder lograr estar en calma. Te detesto y acabar con tigo es lo que quiero; deshacerme de ti, que mi mente por fin puedas salir y dejes de ser como un delirio febril.
Que sucede si tu enemigo está en ti mismo; como una ponzoña latente que por más que quieras quitártela no puedes. La indecisión, el miedo, inseguridad y tantas cosas que se apoderan de mi alma; como otro ser que llega a suplantar en tantas ocasiones a mi persona. No puedo evitar doblegarme ante esa fracción de mi existencia que empeña torturar mis pensamientos, nublar mi corazón y acabar con todo lo que me propongo a hacer.
Entonces me odio? Me aborrezco a mi mismo? Es tan desagradable pronunciar tales palabras y expresarlas de una manera que correspondan a los sentimientos que se reservan en lo más recóndito de mi lunático ser. Solo soy una imagen difusa y abstracta; sin sentido ni significado, deambulando en busca de una solución. Quien borre mi dolor, evoque lo bueno de mi y que jale el gatillo que acabe con mi dolor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Dejen su crítica destructiva, no nos importa...